ene 7 2014

Palmo más, palmo menos

¿Quién no se ha cuestionado alguna vez, e incluso ha tomado cartas en el asunto, si su tamaño de pene es adecuado? Los inconformistas abarrotan las consultas de los urólogos. Y buena ‘culpa’ de ello la tiene el porno.

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El tamaño del pene. El eterno debate. Un tema que preocupa, y mucho, a tenor del porcentaje de consultas que reciben a diario los urólogos sobre esta peliaguda cuestión. Se calcula que un 44% de hombres que acuden a un especialista lo hacen por esta razón. Sin embargo, la mayoría de ellos simplemente necesitarían la ayuda de un psicólogo, porque el tamaño de su miembro viril es absolutamente normal o incluso es superior a la media.

La milenaria identificación del tamaño del pene con la virilidad y la potencia sexual es la culpable de tal desasosiego con el sistema métrico decimal y el pene. A este hecho hay que sumar la negativa influencia del mundo del porno en el imaginario popular a la hora de establecer como norma el hecho de poseer un pene de dimensiones sobrenaturales. La culpa no es de Nacho Vidal ni de sus compañeros de cofradía (que desarrollan un traba los espectadores que se toman demasiado en serio este subgénero cinematográfico.

No hay que olvidar que el porno no deja de ser circo y, como tal, suele nutrirse de elementos espectaculares para deslumbrar al espectador. Por lo tanto, el hecho de no poseer un miembro viril disparatadamente grande no debería sumirnos en una depresión. Al fin y al cabo, sólo un pequeño porcentaje de la población jo difícil y encomiable) sino de mundial (un 6%, según los estudios realizados por el papá de la sexología moderna, Alfred Kinsey) ha sido premiado por la naturaleza (o Dios, si se es creyente) con un pene de más de 20 centímetros. Otros estudios posteriores y con más rigor científico arrojan datos similares. ¿Cuál es la media normal? Pues se sitúa entre unos funcionales 13 y 15 centímetros de longitud, baremo en el que se incluye aproximadamente el 50% de los varones a nivel mundial. Tenemos que tener en cuenta que todas estas cifras corresponden al tamaño del pene cuando éste se encuentra en plena erección.

No en vano, la naturaleza es muy caprichosa (y también justa) con ciertos fenómenos. Está comprobado que un pene flácido de menos de siete centímetros aumenta sus dimensiones en un 260% cuando se pone contento. Los que exceden esos siete centímetros de referencia ‘sólo’ crecen un 165%. Cuestión de compensación.